Parado entre la bruma y el frío, que mi pesada soledad crea. Respiro el ambiente sofocante de mi delirio, la oscuridad es, ahora, mi mejor compañera.
Mirando a través del vidrio, en esta vieja casa. Todo es luces afuera, gente que pasa, que se abraza, que ríe, que sueña... Mientras yo los observo envuelto en estas tinieblas. Ni siquiera el reflejo de luz entra, sus miradas furtivas no me encuentran.
Me retraigo en una esquina de este cuarto, hoy se siente tan mío, tan adecuado. Es extraño, pero, todo lo que hice fue en vano. Tu risa aún resuena por allí llamándome a recordar. Ambiente ácido, sábanas de piedra, silencio obligado, aunque el gritar me tienta, sobredosis de locura en esta calma tan intensa.
Mis manos te buscan, pero no te encuentran, sólo está la penumbra que me abriga desde que no estás, esa penumbra que se ha hecho tan mía, tan real... ¿Cómo mato lo que me está matando?... ¿Cómo me obligo a olvidar?... Si en cada luz que está del otro lado del vidrio te logro recordar... En cada pareja abrazada, en cada sonrisa de esa gente que no conozco, pero que me hace tanto mal...
¿Cómo diablos te puedo retener?... Si hasta de mis sueños te vas... Todo lo que queda es esta oscura soledad, que ahoga mis sentidos, no me deja pensar... Y aún en esta esquina tan fría, trato de sentir el calor de tu llegada... Pero la mente me aniquila, al decirme que no vendrás...
Todo esto siento por dentro, mientras, a través del vidrio, del otro lado de mi espacio vacío, te busco desesperadamente y sé que no estás...
Es la incómoda situación, que mi corazón siente... recreación parcial de mi actual mundo...
Colaboración de Chris Hum
Ecuador
